Aspectos más destacados de los flujos de financiación mundial

BIS Quarterly Review  | 
6 de marzo de 2016
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  • La financiación internacional, medida mediante los indicadores de liquidez mundial del BPI (GLI), se ralentizó en el segundo semestre de 2015. El crédito bancario internacional agregado disminuyó durante el tercer trimestre en comparación con los niveles registrados un año antes. El volumen total de títulos de deuda internacionales creció durante los 12 meses hasta diciembre de 2015, pero a un ritmo inferior al de años anteriores.
  • El crédito en dólares estadounidenses a prestatarios no bancarios de fuera de Estados Unidos se situó en 9,8 billones de dólares en septiembre de 2015, permaneciendo prácticamente inalterado respecto del dato anterior registrado en junio. El endeudamiento en dólares por entidades no bancarias de las economías de mercado emergentes (EME) se situó en 3,3 billones de dólares, de nuevo casi igual que en junio. Fue la primera ocasión desde 2009 en que no aumentó.
  • La cantidad total de activos transfronterizos cayó por segundo trimestre consecutivo, debido principalmente a la disminución de los activos frente a las principales EME. La contracción global por valor de 157 000 millones de dólares entre finales de junio y finales de septiembre de 2015 fue menor que la del trimestre anterior y situó los activos vigentes en 27 billones de dólares. Los activos transfronterizos de los bancos frente a las EME se redujeron en 141 000 millones de dólares en el tercer trimestre, es decir, un 6% interanual. Este retroceso se debió principalmente a la evolución de los activos frente a las economías emergentes de Asia y China en particular, mientras que los activos frente a otras EME variaron relativamente poco.
  •  El total de títulos de deuda internacionales en circulación disminuyó un 0,2% en el cuarto trimestre de 2015, superando las amortizaciones a las nuevas emisiones en 47 000 millones de dólares.
  • La contracción se debió sobre todo a una emisión débil por parte de las entidades financieras de las economías avanzadas. La emisión neta de las EME se mantuvo relativamente estable.
  • El euro ganó popularidad como moneda de denominación entre los emisores no financieros con sede en Estados Unidos, cuya emisión neta en euros durante el cuarto trimestre supuso el 48% del total de la emisión en el país.