La confianza es el eslabón perdido en las criptomonedas actuales, según el BPI

Comunicado de prensa  | 
17 junio 2018

El modelo de generación de confianza en el que se basan las criptomonedas limita su capacidad de sustituir al dinero convencional, sostiene el Banco de Pagos Internacionales (BPI) en su Informe Económico Anual (IEA), una nueva publicación lanzada este año.

En un capítulo monográfico sobre criptomonedas, el Banco afirma que la tecnología descentralizada en la que se basan los tokens digitales privados no puede reemplazar al sistema de bancos centrales, plenamente probado y seguro. El uso de las actuales criptomonedas se hace más laborioso conforme aumenta el número de usuarios, a diferencia del dinero convencional, que funciona mejor cuantas más personas lo utilizan y confían en él.

«El dinero tiene valor en la medida en que cuenta con usuarios», declaró Hyun Song Shin, Asesor Económico y Jefe de Estudios del BPI. «Sin usuarios, sería inservible, ya se trate de un trozo de papel con un rostro insigne o de una moneda digital».

Hacia un marco de estabilidad macrofinanciera

En otro capítulo monográfico dedicado a los marcos macroprudenciales, el BPI afirma que desde la crisis las autoridades han realizado avances considerables en la gestión de los riesgos para la estabilidad financiera en todo el sistema y en la aplicación de una amplia gama de herramientas. Aunque las medidas implantadas hasta el momento se han centrado fundamentalmente en los bancos, deberían extenderse a otros agentes financieros, incluidas las gestoras de activos. Si bien los marcos macroprudenciales refuerzan la resiliencia del sistema financiero, por sí solos no han logrado evitar peligrosos auges financieros.

«Es importante integrar las medidas macroprudenciales en un marco de estabilidad macrofinanciera más amplio y holístico, que incluya no solo medidas prudenciales, sino también políticas monetarias, fiscales e incluso estructurales», declaró Claudio Borio, Jefe del Departamento Monetario y Económico del BPI.

El BPI presenta este año un Informe Anual renovado que repasa las actividades del Banco y sus resultados financieros durante el último ejercicio. Su tradicional análisis de la economía mundial se traslada al nuevo IEA, que se traducirá íntegramente al español en las próximas semanas.
El 17 de junio se publican los dos capítulos monográficos del IEA antes mencionados, y el resto del informe estará disponible el 24 de junio, junto con el Informe Anual 2017/18.