Los mercados emergentes y la posibilidad de una «aminoración»

(Fragmento de las páginas 11-12 de la sección "Aspectos más destacados de las estadísticas internacionales del BPI" del Informe Trimestral del BPI, deciembre de 2013)

La adopción de una política monetaria acomodaticia en las economías avanzadas tras la crisis financiera global impulsó los flujos de capitales dirigidos hacia las economías de mercado emergentes de rápido crecimiento, presionando al alza sus monedas. Todo ello contribuyó a que se acumularan desequilibrios financieros que a su vez se reflejaron en un incremento del crédito y los precios de los activos. El crédito bancario internacional concedido a estas economías se incrementó enormemente. El volumen de crédito denominado en dólares estadounidenses concedido a economías de mercado emergentes por bancos extranjeros creció rápidamente, sobre todo durante el periodo 2010-11, aunque con notables disparidades entre países (Gráfico A, panel izquierdo). Los pasivos denominados en dólares estadounidenses de Brasil y la India se incrementaron en más del doble desde principios de 2009 hasta finales de junio de 2013, para situarse en 237 000 millones y 160 000 millones de dólares respectivamente. En cambio, en el caso de Turquía y Corea del Sur, el aumento de su endeudamiento en dólares estadounidenses fue más moderado durante el mismo periodo.

El endurecimiento de la política monetaria en Estados Unidos y el aumento de sus tasas de interés incrementarán los costes de refinanciación de la deuda denominada en dólares estadounidenses. Además, las posibles presiones al alza sobre el dólar estadounidense como consecuencia de lo anterior incrementan el valor de esta deuda expresado en la moneda local. Este impacto podría ser menor en el caso de las economías de mercado emergentes con un nivel relativamente bajo de pasivos denominados en dólares estadounidenses en relación a sus exportaciones, que generan divisas. Estos efectos también pueden ser relevantes en relación a pasivos denominados en otras monedas, ya que las subidas de las tasas de interés de Estados Unidos podrían asociarse con mayores tasas de interés de otras economías avanzadas. Al mismo tiempo, los canales son más directos para pasivos denominados en dólares estadounidenses. Este recuadro analiza cómo el crédito transfronterizo concedido a economías relativamente muy expuestas a pasivos en dólares estadounidenses se vio afectado por el anuncio en mayo de 2013 sobre la «aminoración» de las compras de activos a gran escala.

Las estadísticas bancarias territoriales del BPI, que incluyen la actividad entre oficinas, muestran que, en el segundo trimestre de 2013, disminuyó el crédito transfronterizo dirigido a un gran número de economías de mercado emergentes con niveles considerables de pasivos denominados en dólares estadounidenses (Gráfico A, panel central). Las economías más afectadas fueron sobre todo las de América Latina, empezando por Brasil (donde los pasivos en dólares estadounidenses representaban el 99% de las exportaciones), seguidos de Chile (50%), Perú (50%) y México (20%). En otras regiones, los activos frente a la India y Rusia también disminuyeron. En cambio, aumentó el crédito transfronterizo concedido a Turquía (52%) y varias economías emergentes de Asia, en particular en el caso del Taipei Chino e Indonesia.

No obstante, no es la primera vez que los países con cantidades relativamente altas de pasivos denominados en dólares estadounidenses, sobre todo de América Latina, se ven intensamente afectados por los comentarios sobre un aminoramiento de la compra de activos; algo similar ha ocurrido en ciclos anteriores de endurecimiento por parte de la Fed. El Gráfico B muestra la oscilación del crédito transfronterizo concedido a las cuatro economías emergentes con la proporción más alta de pasivos denominados en dólares estadounidenses con respecto a sus exportaciones al principio de los cuatro últimos ciclos restrictivos de la política monetaria estadounidense. Estos países, que se han seleccionado entre las 16 economías de mercado emergente más importantes, son sobre todo de América Latina. El crecimiento del crédito transfronterizo a los países latinoamericanos seleccionados fue considerablemente menor que el de los activos frente a todas las economías de mercado emergentes durante el ciclo 2004-06. En el segundo trimestre de 2013, la diferencia fue incluso más pronunciada. Más aún: en tres de los cuatro episodios, los activos transfronterizos frente a América Latina y el Caribe (Gráfico B, línea discontinua de color amarillo) crecieron muy por debajo de los activos frente al conjunto de economías de mercado emergentes (Gráfico B, línea discontinua de color rojo). La única excepción se produjo en el periodo 1999-2000, cuando el crédito transfronterizo frente a los países emergentes de Asia continuó viéndose muy afectado por la crisis asiática.

Las pronunciadas caídas en el crédito a países de América Latina muy expuestos al dólar estadounidense, al coincidir con los comentarios sobre un «aminoramiento» en la compra de activos, podrían corroborar la creciente importancia regional de los bancos estadounidenses (Gráfico A, panel derecho). Estos bancos duplicaron sus activos internacionales frente a América Latina y el Caribe entre principios de 2009 y principios de 2013, cuando rozaron los 140 000 millones de dólares. La participación relativa de los bancos de Estados Unidos en el total del crédito internacional concedido a América Latina es mucho más alta que su participación en el total de activos frente a otras regiones con economías de mercado emergentes. Los activos internacionales de los bancos estadounidenses frente a América Latina y el Caribe se redujeron un 10% en el segundo trimestre de 2013, mucho más que los declarados por otros de los principales sistemas bancarios acreedores.