El año en retrospectiva

23 de junio de 2013

La recuperación económica mundial continuó perdiendo ímpetu durante el pasado año. La moderación del crecimiento fue consecuencia de tres tendencias básicas: un crecimiento del PIB más débil en conjunto, aunque todavía sólido en las economías de mercado emergentes; una expansión todavía tímida de la economía estadounidense, y la recesión en la zona del euro. Los bancos centrales inyectaron estímulos adicionales a la economía a través de bajadas de las tasas de interés y la introducción de medidas innovadoras para profundizar en la relajación de las condiciones monetarias. Estas medidas redujeron los riesgos a la baja e infundieron un renovado optimismo en los mercados financieros. Sin embargo, las condiciones crediticias bancarias continuaron variando entre países: las economías de mercado emergentes registraron un sólido crecimiento, Estados Unidos relajó sus condiciones crediticias y la zona del euro endureció sus criterios de concesión de préstamos. Aunque algunas economías han avanzado en la reducción de la deuda del sector privado no financiero, el hecho de no haber culminado el saneamiento de los balances sigue frenando el crecimiento y hace vulnerables a las economías.