Evolución del sector bancario tras la crisis

24 de junio de 2012

Los bancos y las autoridades prudenciales siguen afrontando difíciles retos a la hora de preservar la estabilidad financiera. Los bancos deben reforzar aún más sus posiciones de capital y de liquidez para recuperar la confianza de los mercados. A fin de acelerar este proceso, las autoridades deberán asegurarse de que las entidades se recapitalizan y reconocen las pérdidas incurridas en inversiones problemáticas. Las autoridades de todo el mundo deben implantar con prontitud y coherencia las normas acordadas de Basilea III y asegurarse de que los intermediarios que actualmente no están regulados también queden sujetos a una sólida regulación. Por su parte, los reguladores de economías de rápido crecimiento deberán tener presente que la asunción de riesgo alentada por sus boyantes mercados locales podría tener consecuencias desestabilizadoras. El objetivo a largo plazo de la política económica debe ser allanar el terreno para que la banca adopte un modelo de negocio sólido caracterizado por balances fuertes y transparentes, operaciones internacionales autosostenibles y beneficios estables que no dependan de las ayudas oficiales.