La historia de la crisis financiera se divide en cinco etapas:
el preludio a la intervención de Bear Stearns en marzo de 2008;
el gradual deterioro de las condiciones financieras desde mediados de marzo hasta la quiebra de Lehman Brothers el 15 de septiembre de 2008;
la pérdida generalizada de confianza hasta finales de octubre de 2008, con una amplia huida hacia la calidad y prácticamente el colapso del sistema financiero;
desde finales de octubre, la profunda contracción de la economía mundial; y
desde mediados de marzo de 2009, el agravamiento de la desaceleración y los primeros signos de estabilización.