Informe Anual del BPI: Ha llegado el momento de la consolidación fiscal y de la reforma del sector financiero, afirma el BPI

28 de junio de 2010

En la Asamblea General Anual del Banco de Pagos Internacionales (BPI) celebrada hoy en Basilea (Suiza), Christian Noyer, Presidente de esta institución y Gobernador del Banco de Francia, afirmó que «en los últimos dos años, las autoridades de todo el mundo han cooperado estrechamente para conseguir contener la crisis financiera».

Noyer añadió que «El BPI ha prestado un apoyo clave a la cooperación internacional de bancos centrales y autoridades supervisoras. La principal tarea del sector público reside ahora en diseñar políticas que minimicen los riesgos de futuras crisis financieras y promuevan un crecimiento sostenible. En este sentido, la cooperación internacional seguirá siendo esencial, y resultan alentadores los progresos realizados por el Consejo de Estabilidad Financiera y el Comité de Supervisión Bancaria de Basilea».

En su 80º Informe Anual publicado hoy, el BPI señala que las medidas adoptadas por gobiernos y bancos centrales lograron evitar el colapso del sistema financiero y ayudaron a poner fin a la gran contracción de la actividad económica internacional. El Informe Anual también analiza las tareas que tienen por delante las autoridades y que son tan arduas como las de hace un año.

El Director General del BPI, Jaime Caruana, resaltó tres retos clave para la política económica:

«La rápida adopción de medidas efectivas para hacer frente a estos tres retos reforzaría la confianza y ayudaría a dejar atrás la crisis financiera».

«En el actual contexto de fragilidad económica y financiera, la cooperación internacional es vital para restablecer la confianza. El respaldo a esta cooperación constituye el núcleo de nuestra labor en el BPI».

Caruana celebró algunas de las medidas de política recientemente adoptadas: «La consolidación fiscal en numerosos países, el plan para publicar las pruebas de tensión de bancos europeos y el respaldo del G-20 al programa de reformas reguladoras son todo ellos pasos muy importante hacia adelante».

En cuanto a su resultado financiero, el balance total del BPI declarado a finales de marzo de 2010 fue de 258.900 millones de DEG (393.500 millones de dólares), lo que supone un incremento de 3.500 millones de DEG con respecto al ejercicio anterior. Su beneficio neto ascendió a 1.859,8 millones de DEG (2.887,9 millones de dólares), frente a los 446,1 millones de DEG (688,4 millones de dólares) obtenidos un año antes.