El BPI celebra su Asamblea General Anual y presenta su 75º Informe Anual

27 de junio de 2005

Comunicado de prensa

"De momento, todo va bien", señaló el Banco de Pagos Internacionales (BPI) en su 75º Informe Anual presentado hoy. La reciente evolución económica y financiera se ha asemejado bastante a algunas tendencias observadas en la economìa mundial en torno a las dos últimas décadas. Niveles de inflación bajos y menos volátiles, unidos a un crecimiento del producto mayor y más estable, ponen la nota más favorable. Menos celebrados son los crecientes desequilibrios tanto externos como internos, estos últimos responsables de tensiones financieras más frecuentes asociadas a menudo al rápido crecimiento del crédito, del precio de los activos y de la inversión. Según el BPI, las voces más optimistas no ven razones de peso por las que no deban continuar los aspectos positivos de esta evolución, mientras que los más pesimistas señalan los desequilibrios actuales y atisban posibles preocupaciones de cara al futuro.

Nout Wellink, Presidente del Consejo de Administración y del BPI, afirmó en su alocución ante representantes de más de 100 bancos centrales y organizaciones internacionales presentes en la Asamblea General Anual del Banco celebrada en Basilea (Suiza) que "El año 2004 ha sido el mejor en casi tres décadas, con un crecimiento mundial cercano al 5%, destacando especialmente los buenos resultados cosechados por las economìas de mercado emergentes", y añadió que "las perspectivas a corto plazo se presentan en general halagüeñas".

Sin embargo, citando el Informe Anual Wellink advirtió que si se analiza la situación más de cerca, se perciben algunos sìntomas preocupantes. La distribución geográfica del crecimiento ha sido muy desigual, sobresaliendo en concreto el ritmo rezagado de la zona del euro y Japón, lo que ha repercutido claramente en los desequilibrios externos. La composición de la demanda tampoco ha sido ideal, ya que el consumo de los hogares ha sido muy fuerte y ha provocado un aumento de su nivel de endeudamiento. Asimismo, si bien los estìmulos fiscales y monetarios también han favorecido este crecimiento, estos últimos también han contribuido, mediante la búsqueda generalizada de rendimiento en los mercados financieros, a unas condiciones de financiación excesivamente acomodaticias y a la efervescencia de los precios de los inmuebles.

De cara al futuro, Wellink declaró que si no se emplean las polìticas necesarias, podrìa producirse un ajuste de mercado con consecuencias más perturbadoras. Instó asì al saneamiento fiscal en aquellos paìses donde las tendencias a medio plazo son preocupantes, al retorno a una polìtica monetaria más neutral cuando se conjuguen las circunstancias para ello, a la aplicación de polìticas estructurales que favorezcan el crecimiento especialmente en Europa y Japón, y a un mayor grado de flexibilidad de los tipos de cambio junto a reformas estructurales con el fin de reducir el grado de vulnerabilidad en las economìas de mercado emergentes.

El Director General del BPI, Malcolm Knight, informó a los accionistas del BPI sobre las actividades del Banco y destacó: "La misión principal del Banco de 'fomentar la cooperación entre bancos centrales y proporcionar facilidades adicionales para la realización de operaciones financieras internacionales', recogida en el Artìculo 3 de sus Estatutos, sigue estando tan vigente hoy en dìa como hace 75 años".

El BPI registró un balance por valor de 180.500 millones de DEG (en torno a 273.000 millones de dólares de Estados Unidos) a 31 de marzo de 2005 y un beneficio neto de 370,9 millones de DEG, del que se repartirá un dividendo por valor de 114,4 millones de DEG y el resto se llevará a reservas. El BPI abonará un dividendo de 235 DEG por acción pagadero a 470.073 acciones que están en manos de los 55 bancos centrales accionistas del Banco1. Este dividendo es un 4,4% superior al del año pasado.


1 El número de acciones emitidas y desembolsadas asciende a 547.125. En el último ejercicio financiero, se han redistribuido algunas de las acciones que el Banco mantenìa en su autocartera, a las que les corresponderá un dividendo proporcional a la fecha valor de la distribución. Las acciones mantenidas por el Banco en su autocartera al cierre de marzo de 2005 no recibirán dividendo alguno.