El BPI celebra su Asamblea General Anual y presenta su 73° Informe Anual

30 de junio de 2003

Comunicado de prensa

El Banco de Pagos Internacionales (BPI) afirma en su Informe Anual presentado hoy que "la economía mundial perdió fuerza durante el año pasado, a pesar del significativo estímulo de las políticas económicas". Aunque el sector financiero demostró en general su capacidad de reacción, los acontecimientos geopolíticos, económicos y financieros contuvieron el crecimiento y crearon un clima de gran incertidumbre acerca del futuro.

Nout Wellink, Presidente del Banco, se dirigió a los representantes de más de 100 bancos centrales y organizaciones internacionales presentes en la Asamblea General Anual del Banco celebrada en Basilea, Suiza. En su alocución enfatizó que, gracias a la reducida inflación y a la credibilidad de la banca central, que tanto ha costado conseguir, los bancos centrales pudieron responder con ímpetu para respaldar la demanda mundial. Sin embargo, al mismo tiempo quedó claro que la reciente desaceleración fue anómala con respecto a las fluctuaciones de la actividad empresarial típicas del periodo de posguerra.

De cara al futuro, Wellink atisbó señales prometedoras, como una moderación de los precios del petróleo y una creciente confianza de los mercados financieros en la eficacia de la relajación de las políticas. Al mismo tiempo, persistieron algunos riesgos: los mercados podrían seguir mostrándose demasiado optimistas sobre la rentabilidad futura, el precio de la vivienda podría debilitarse en cualquier momento, el gasto de los consumidores podría no sostenerse y los desequilibrios mundiales de la cuenta corriente podrían no reabsorberse con fluidez. Si alguno de estos riesgos se materializara, los órganos decisorios podrían encontrarse navegando en aguas totalmente desconocidas. Según Wellink, "los tiempos venideros podrían apremiar la necesidad de colaboración entre autoridades monetarias, fiscales y, en algunos casos, también supervisoras".

El Director General del BPI, Malcolm Knight, pasó revista a las actividades del Banco, destacando su mayor proyección internacional así como los nuevos productos y servicios que ofrece, como los planes de gestión del nuevo Fondo de Bonos Asiáticos en nombre de los bancos centrales del sudeste asiático. Describió asimismo las iniciativas emprendidas por el Banco en aras de una mayor transparencia, como la adopción del DEG como unidad de cuenta y la revisión de sus prácticas contables para presentar de forma más fidedigna sus operaciones financieras. Al mismo tiempo, resaltó la atención, dedicación y amplia consulta utilizadas en el desarrollo del Nuevo Acuerdo de Capital de Basilea y destacó la contribución del Banco para promover la estabilidad monetaria y financiera, facilitando una estrecha colaboración entre los bancos centrales, los comités con sede en Basilea y otros grupos de autoridades financieras.

A 31 de marzo de 2003, el Banco registró un Balance de 92,8 mil millones de francos oro (FO), con un beneficio neto de 362,0 millones de FO (1 FO = $ 1,94149).

El Informe Anual y el discurso de Nout Wellink se encuentran disponibles en alemán, francés, inglés, italiano y español en la página en Internet del BPI.