Principios Básicos para los sistemas de pago de importancia sistémica

19 de enero de 2001

Presentación

Actualmente, existe una serie de iniciativas internacionales destinadas a mantener la estabilidad financiera mediante el fortalecimiento de las infraestructuras de financiación. El Comité de Sistemas de Pago y Liquidación (CPSS, por sus siglas en inglés) de los bancos centrales del Grupo de los Diez participa en este proceso desarrollando una serie de principios básicos destinados a los sistemas de pago de importancia sistémica.

Dicho Comité creó un Grupo de Trabajo sobre Principios y Prácticas del Sistema de Pagos en mayo de 1998, con el objetivo de determinar qué principios deberían regir el diseño y funcionamiento de los sistemas de pago en todo el mundo. Este Grupo de Trabajo ha logrado obtener un consenso internacional sobre tales principios. El CPSS está formado no sólo por representantes de los bancos centrales del G10 y del Banco Central Europeo, sino también por otros 11 bancos centrales nacionales de países en diferentes etapas de desarrollo económico de todo el mundo, y por representantes del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial. Al desarrollar estos principios universales, también se consultó con agrupaciones de bancos centrales de África, América, Asia, la cuenca del Pacífico y Europa

En diciembre de 1999, el Banco de Pagos Internacionales (BPI) publicó una versión preliminar de estos Principios Básicos, para que la comunidad financiera en toda su extensión brindara sus comentarios al respecto. A través de las respuestas obtenidas, quedaba claro que existía un amplio y rotundo apoyo internacional para los Principios Básicos. También quedó de manifiesto en los comentarios recibidos, tanto orales como escritos, que muchos de sus destinatarios estaban interesados en saber más acerca de cómo interpretar y aplicar estos Principios Básicos. Fue así como el BPI publicó una segunda parte de este Informe, en la que se recogen pautas al respecto. Se pidió entonces comentarios públicos de nuevo mediante otro borrador de la segunda parte, y las respuestas obtenidas demostraron que tanto ese ejercicio como sus resultados contaban con un amplio respaldo.

Los principios están redactados deliberadamente de un modo general, para asegurar tanto su utilidad en todos los países como su permanencia a lo largo del tiempo. No pretenden ser un programa detallado para el diseño o funcionamiento de un determinado sistema, sino que sugieren las características principales que todos los sistemas de pago de importancia sistémica deberían tener. Por ello, la segunda parte del presente Informe analiza con mayor profundidad la interpretación de los Principios Básicos, ofreciendo exhaustivos ejemplos sobre asuntos a tener en cuenta a la hora de cumplir con los Principios Básicos y sobre las distintas formas en que tales cuestiones han sido abordadas en determinados contextos. Así pues, no proporciona (ni tampoco podría hacerlo) un modelo distinto para cada una de las aplicaciones prácticas de los Principios Básicos. No cabe duda de que tanto los Principios Básicos como la segunda parte aclaratoria se están utilizando ampliamente para analizar los sistemas de pago y para ayudar en la vigilancia y en el proceso de reformas. Ese era al menos el objetivo último del ejercicio, y espero que el presente Informe siga siendo así de útil en los próximos años.

El Comité de Sistemas de Pago y Liquidación quisiera agradecer a los miembros del Grupo de Trabajo y a su Presidente, John Trundle, del Banco de Inglaterra por su trabajo en la preparación de este Informe, y a la Secretaría del CPSS en el BPI, por el constante apoyo que nos ha brindado. El CPSS también reconoce la labor de sus ex-presidentes, William McDonough, precursor del ejercicio, y Wendelin Hartmann, quien ha brindado su continuo aliento y respaldo en esta labor.

Tommaso Padoa-Schioppa, Président  
Comité de Sistemas de Pago y Liquidación